Buscar artículos...


Los 3 errores más frecuentes al planificar un negocio Imprimir

art id #77

El papel resiste cualquier cosa. A pesar de esto, es muy importante planificar. Sin embargo, cuando se “planifica” un negocio hay que evitar dibujar todo “bonito” y ser lo más realista posible… o las sorpresas se multiplicarán al empezar el negocio.


Los errores más frecuentes al empezar la planificación de cualquier negocio son:

1. Proyectar ventas demasiado “optimistas”

La subsistencia de los negocios está en sus ventas. Por esto, para que un empresario “asegure el éxito” de su negocio, basta que tenga buenas las ventas y lo demás está solucionado. El problema surge cuando el negocio empieza y las ventas no son lo que se esperaba. Una causa muy frecuente para esto es que el emprendedor, enamorado de su idea, estima que todos desearán su producto… cuando realmente no es así.

Solución...

La mejor forma de “evitar” este error, es a través de un pequeño estudio de mercado, antes de empezar el negocio. Basta conversar con los “potenciales clientes” sobre el producto o servicio, confirmar cuántos realmente pagarían por él y cuánto pagarían. Mejor aún si alguno de los clientes “firma” y se compromete a comprar al menos una pequeña cantidad del producto, cuando esté disponible. Empezar un negocio con el producto vendido es tal vez lo mejor que le puede suceder a un emprendedor.

2. Ofrecer “todo tipo” de servicio

Por otro lado, plantear un “negocio pulpo” es una estrategia bastante frecuente. Cuando un producto no asegura los ingresos, ofrecer dos, cinco o diez productos diferentes parece una buena forma de asegurar más ingresos. Son muchas las empresas que empiezan ofreciendo “todo lo que su empresa necesita” lo que a fin de cuentas tiene dos pésimas consecuencias: la empresa aparece con una estrategia poco clara hacia el cliente y/o desarrollan todos los productos “a medias”.

Solución...

La solución para este error: a veces es “ofrecer menos productos” pero mejor aún será ofrecer todos estos productos, pero:
-    con una estrategia bien definida y comunicada claramente
-    y un esfuerzo adicional por asegurar calidad en todos los productos

Lo anterior parece fácil, pero generalmente requiere un nivel de trabajo que al empezar un negocio no se puede alcanzar. Si es el caso, lo mejor será sacrificar algunos de los servicios, para garantizar calidad. Cuando el negocio ya tenga posicionado ciertos productos, con buena calidad, se podrán agregar los demás.

3. Subestimar la necesidad de capital

Es verdad que hay muchos negocios que para su etapa inicial no requieren gran capital. Sobre todo en las empresas de servicios, la inversión inicial no parece ser relevante. Cuidado. Una buena idea, un buen negocio, pueden fracasar porque al momento de “lanzarse” no calcularon bien la inversión necesaria. Puedes ver en el artículo dedicado a los “costos de partida” que todo negocio requiere:

a) Inversión inicial: para comprar maquinarias, instalaciones, remodelaciones, inventarios iniciales, las herramientas y los materiales…

b) Capital de trabajo: para poder funcionar los primeros meses, mientras la venta no sea suficiente para cubrir todos los costos de funcionamiento

c) Emergencias e imprevistos: ya que incluso el mejor plan puede fallar, o bien un accidente, un incendio, un empleado adicional… siempre pasa algo.

 

Conozca también...

Banner

Usuarios registrados



ENCICLON - Enciclopedia de Negocios, Powered by Joomla!; Joomla templates by SG web hosting